Desde muy chiquita conozco a Smart, ya que, crecimos juntos. Pensar en ello es evocar recuerdos muy preciados y, especiales para mí, porque no solo aprendí a hablar otro idioma, sino también a progresar como persona, y ahora como futura profesional.
Desde mi experiencia personal, puedo decir que es una extensión de tu hogar, porque para ellos no solo eres un simple estudiante, eres familia, y como tal, te apoyarán, aconsejarán y lucharán contigo hasta que todas las metas sean cumplidas, obligándote a creer en ti mismo y nunca rendirte.

¿Por qué celebramos su aniversario?
Porque son unos valientes guerreros, creativos, dinámicos, y más que excelentes profesionales, que trabajan en equipo para marcar una diferencia en el aprendizaje. Es aprender a aprender con calidad.
Su simpatía; cordialidad; el hecho de compartir el proceso de la enseñanza con sus estudiantes, “tus éxitos siempre serán sus éxitos”; dedicación, pero sobre todo, el tener claro sus objetivos, y valores, es lo que lo resalta entre todos los demás.
Muchas gracias, Smart, haber sido una de tus estudiantes y haber puesto mi granito de arena me llena de mucha felicidad. Compartimos maravillosas experiencias que guardaré para siempre en mi corazón.
Muchas gracias, Teacher Rosa por convertirse en “mi madre en el inglés”, su dulzura, sentido maternal, enseñarme a soñar, y, a guiarme en el camino.
Muchas gracias, Cheo por ser el encargado de que todos estos sueños se hagan realidad.

Finalmente gracias a ambos, porque sin ustedes no conocería este proyecto. He sido testigo de su evolución, y amor por lo que hacen.
Cada vez que me preguntan, dónde aprendí a hablar inglés, con mucho orgullo contesto que lo aprendí de ustedes.
Felicidades por su décimo aniversario, Dios bendiga a cada uno de los que le da vida a Smart. Les deseo muchos éxitos. Su larga trayectoria es muestra de su esfuerzo, constancia, entrega, y excelencia, la cual se puede comprobar en cada uno de sus estudiantes.
Ser parte de Smart Learning Center es otro nivel, porque es más que un emprendimiento, “se convirtió de un sueño a un realizador de sueños”.

Los quiere, y recuerda con mucho cariño, Verónica Dávila.